
La invitación que nos hace la vida es recordar cual es nuestro rol en la creación y desarrollo de la humanidad, para perpetuar la existencia, entendido que recursos tenemos que hoy: Educación, Política, Tecnología, Medio Ambiente y Salud deben estar al servicio de todos los seres vivos.
Recientemente un estudio realizado por la empresa fabricante de mapas Ordnance Survey demuestra que en los últimos años los humanos hemos perdido una buena cantidad de habilidades que habían sido adquiridas, en algunos casos, durante siglos y generaciones; la razón de este fenómeno radicaría en los avances tecnológicos, especialmente en las aplicaciones móviles que reemplazan una gran cantidad de actividades que hasta hace unos años requerían preparación y conocimiento de diversas disciplinas. Los autores del estudio advierten que “la tecnología, por muy buena que sea, no es invencible y hay momentos en los que puede defraudarnos” por lo que es importante mantener vivos ciertos conocimientos y cultivar habilidades, es aquí donde tenemos un gran potencial para nutrir competencias y talentos en los nuevos equipos de trabajo, el los individuos y estos en la construcción de familia y sociedad; por ejemplo se requiere como fundamental recordar el valor del otro como individuo.
Si bien los avances tecnológicos y la modernización son evidentemente un factor de progreso, estos a su vez se rebelan como un agente de deshumanización; no por la tecnología como tal, sino por el uso que se le dé a esta, hoy tenemos una intoxicación y perdida de la orientación para analizar, visualizar, emocional y conectar desde la realidad . La relación hombre y tecnología existe desde que el ser humano existe, es de caracterizar la ciencia, la biología, la agricultura, la ganadería, los sistemas comerciales; todos han sido inventos del hombre que le han permitido poder convivir con el entorno; es decir, la tecnología facilita nuestras vidas. Sin embargo, por ser una creación humana es imperfecta y como tal tiene sus riesgos.
La tecnología está tan intrínseca en nuestras vidas que inclusive, ha modificado nuestras pautas y comportamientos, al punto que es común ver familias dividas, donde sus miembros pasan más tiempo viendo televisión en sus habitaciones, conectados a internet o jugando en la computadora, experimentando un gran aislamiento de la vida familiar y social.
Humática, es la forma que vemos un mundo humano usando de forma más efectiva los recursos que están a nuestro servicio. la tecnología humaniza, por cuanto fomenta la socialización de las personas; por ejemplo, a través de las redes sociales y los chat, nos permiten conocer gente nueva, incluso permite a las personas introvertidas o con algún tipo de limitación, comunicarse con otros a través de la red, sin barreras. Sin embargo, no hay que olvidar que es deshumanizante encerrarse en el mundo de las relaciones virtuales sin ser capaces de comunicarse cara a cara en el mundo real, hacer negocios, crear contenido, pero jamás dejar de lado la transparencia del contacto.
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