El mercado bursátil estadounidense vivió un respiro significativo este jueves, con un repunte generalizado que llevó a los tres principales índices a registrar ganancias importantes. Este notable desempeño ocurre mientras los temores de una recesión inminente en Estados Unidos se apaciguan, aunque los índices todavía se encuentran lejos de sus máximos históricos alcanzados en julio.
Hechos Clave
El índice S&P 500, considerado un referente clave en el sector financiero, experimentó su mejor día desde noviembre de 2022, al subir un 2,3%. Por su parte, el Nasdaq Composite, con una fuerte presencia tecnológica, registró un aumento del 2,9%, siendo su mayor avance desde febrero. El Dow Jones Industrial Average, otro de los principales índices de Wall Street, tuvo su mejor jornada desde julio, con un alza del 1,8%, equivalente a 6,8 puntos.
El repunte fue ampliamente generalizado: el 90% de los componentes del S&P cerraron en terreno positivo y 12 de los 13 sectores del índice disfrutaron de un aumento del 0,8% o más, con la única excepción de los servicios públicos, que rezagaron con un modesto aumento del 0,2%.
Entre las acciones con mayores ganancias se destacan el gigante farmacéutico Eli Lilly, que subió un 9%, y los pesos pesados de Silicon Valley como Broadcom (7%), Intel (6%) y Nvidia (8%).
Este resurgimiento del mercado se produjo en un contexto de disminución del pánico sobre una recesión inminente en Estados Unidos. Las solicitudes semanales de desempleo publicadas el jueves por la mañana superaron las expectativas, lo que contribuyó a impulsar las acciones.
Contra
A pesar del optimismo reciente, los tres principales índices siguen lejos de sus máximos históricos de julio. El Nasdaq continúa con una corrección de más del 10% desde su pico, mientras que el Dow y el S&P se encuentran un 4% y un 6% por debajo de sus máximos de cierre de julio, respectivamente. Además, Estados Unidos no está completamente fuera de peligro en términos de recesión: firmas como JPMorgan Chase asignan un 35% de probabilidades de que se produzca una recesión para finales de año. A esto se suma que las acciones no están valoradas como si los inversores esperaran una desaceleración significativa del crecimiento, dado que la relación precio-beneficio del S&P, que mide las valoraciones de las empresas en comparación con sus ganancias, está aproximadamente un 25% por encima de su media de 20 años, según FactSet.
Antecedentes Clave
El S&P 500 ha subido casi un 12% en lo que va del año, incluidos los dividendos, lo que lo encamina a igualar cómodamente su rendimiento anual promedio del 9,5% de los últimos 50 años. Los retrocesos son una característica común de los mercados bursátiles, y desde la década de 1930, se han producido caídas del 5% o más una media de tres veces al año, según una investigación de Wells Fargo.
Mientras los mercados continúan ajustándose a las condiciones económicas y a las expectativas de los inversores, el repunte de hoy podría ser un indicio de estabilidad en medio de la volatilidad. Sin embargo, aún queda por ver si las acciones podrán mantener este impulso en el largo plazo, dado el panorama económico incierto.















