La participación de mujeres en las juntas directivas de las empresas que cotizan en Colombia alcanzó un 25,6% en 2025, un avance sustancial frente al 15% registrado en 2018, cuando se comenzó a medir la equidad de género en estos espacios. Este incremento de 2,6 puntos porcentuales respecto a 2024, reflejado en 220 cargos ocupados por mujeres (13 más que el año anterior), responde a un impulso decidido de los sectores financiero, agroindustrial, tecnológico, energía y salud por diversificar sus órganos de gobierno.
Según el Centro de Estudios en Gobierno Corporativo (CEGC) del CESA, el 18,6% de las 129 emisoras de valores aún carecen de representación femenina en sus juntas (frente al 22,1% en 2024), y en el total de 858 miembros de juntas directivas, 638 son hombres y sólo 220 mujeres. Sectores como el financiero y el de servicios han visto subidas de hasta 4 puntos porcentuales, mientras industrias históricamente masculinas—como la petrolera y la construcción—avanzan con mayor lentitud.
A pesar de este progreso, persisten retos: sólo el 13,2% de las emisoras (17 de 129) cuentan con una mujer como CEO y no se registró aumento en este indicador en 2025, pese a la renovación de 18 cabezas empresariales.
Para acelerar la inclusión de la mujer en el gobierno corporativo y en puestos de alta dirección, proponemos cinco estrategias clave:
- Cupos o “quotas” temporales por sector
Establecer una meta progresiva—por ejemplo, 30% de lugares en juntas directivas—para sectores con menos de 20% de participación, con revisiones anuales y sanciones leves para quienes no cumplan, ayudó en Europa a reducir en 5 años la brecha de género en el sector automotriz. - Programas de mentoría y patrocinio interno
Asignar a cada mujer candidata un “sponsor” en la alta gerencia, que abogue por su ascenso. En empresas de tecnología de Estados Unidos, estos programas han conseguido duplicar la promoción de mujeres a cargos directivos en cuatro años. - Capacitación en liderazgo y finanzas para mujeres
Diseñar talleres específicos sobre gobierno corporativo, manejo de estados financieros y estrategia corporativa, en alianza con universidades y cámaras de comercio. Estudios en el sector salud de Chile mostraron que la formación aumentó la confianza de las participantes en un 40% y su postulación a juntas en un 25%. - Políticas de flexibilidad y corresponsabilidad
Implementar jornadas laborales flexibles y esquemas de trabajo remoto para equilibrar responsabilidades familiares. En empresas agroindustriales de Brasil, estas medidas elevaron la retención de talento femenino en un 30% y facilitaron su progresión a cargos de dirección. - Transparencia y rendición de cuentas
Publicar anualmente reportes de género con datos de composición de juntas y cargos ejecutivos, además de un plan de acción con plazos y responsables. Multinacionales del sector energía que adoptaron esta práctica vieron un aumento del 15% en la captación de talento femenino senior y un reforzamiento de su reputación corporativa.
Lograr que para 2030 las juntas directivas de las emisoras colombianas superen el 30% de mujeres exige un compromiso sostenido —tal como lo afirmaron María Andrea Trujillo y Alexander Guzmán, codirectores del CEGC— y la convicción de que la diversidad de género no solo es justa, sino un imperativo de competitividad y solidez organizacional. Con estas estrategias, las empresas podrán acelerar la equidad, enriquecer su toma de decisiones y fortalecer su impacto en una economía global cada vez más exigente.















