La Mesa de Género de la Cooperación Internacional (MGCI) conmemora el Día Internacional de las Mujeres en el Multilateralismo y destaca el impacto de su liderazgo en derechos humanos, paz y desarrollo sostenible.
La cooperación entre países suele sonar lejana, casi diplomática por definición. Pero en Colombia el multilateralismo tiene traducción concreta: apoyo a la implementación de la paz, financiamiento para agendas territoriales y políticas públicas con enfoque de género. En esa ecuación, el liderazgo de las mujeres no es un capítulo aparte; es una condición para que los compromisos se vuelvan realidad.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres en el Multilateralismo (25 de enero), proclamado por la UNESCO en 2021, la Mesa de Género de la Cooperación Internacional se suma a la conmemoración para reconocer el rol de las mujeres en la promoción de los derechos humanos, la paz y el desarrollo sostenible, y para insistir en la necesidad de una cooperación con perspectiva de género.
“El multilateralismo no es un concepto abstracto, es una estrategia viva que ha contribuido a la paz en Colombia con un enfoque de género, étnico y territorial. Seguimos sumando esfuerzos para asegurar la implementación, el seguimiento y el financiamiento para la construcción de la paz en Colombia”, afirmó Eric Mayoraz, embajador de Suiza y presidente de la MGCI.
Multilateralismo con enfoque de género: qué es y por qué importa
En términos simples, el multilateralismo es la colaboración entre múltiples países —con prioridades distintas— para responder a desafíos que superan fronteras: conflictos armados, crisis humanitarias, desigualdad, violencia basada en género y cambio climático, entre otros.
Ese trabajo se articula, en gran medida, en el Sistema de Naciones Unidas, donde los Estados se encuentran en cumbres, foros y conferencias para acordar soluciones comunes. Para la MGCI, integrar una perspectiva de género no es accesorio, sino un requisito para avanzar en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La MGCI en cifras: 15 años, 53 miembros y una agenda sostenida
Con 15 años de trabajo, la MGCI reúne a 53 embajadas, agencias de Naciones Unidas y organizaciones internacionales. Su apuesta, según el mecanismo, ha sido impulsar una cooperación internacional transversal en género, capaz de traducirse en resultados verificables en políticas públicas, participación política y protección de derechos.
Colombia, señalan, muestra cómo la diplomacia multilateral puede acelerar procesos cuando hay mujeres en espacios de decisión y cuando las agendas se construyen con participación territorial.
Un caso emblemático: el Plan de Acción Nacional de la Resolución 1325
Uno de los ejemplos que destaca la MGCI es el Plan de Acción Nacional de Mujeres, Paz y Seguridad, en el marco de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU. De acuerdo con la Mesa, su formulación contó con liderazgo del Gobierno Nacional y redes de mujeres y organizaciones feministas, con apoyo político, financiero, metodológico y logístico del mecanismo.
El proceso incluyó a más de 1.500 mujeres de distintas regiones y poblaciones —afrocolombianas, indígenas y firmantes de paz, entre otras— a través de 22 encuentros territoriales y poblacionales, en un ejercicio señalado como uno de los más participativos a nivel global.
Más mujeres, más democracia: otras líneas de trabajo prioritarias
Además del eje de mujeres, paz y seguridad, la MGCI menciona otras apuestas en las que el multilateralismo ha sido plataforma para la igualdad de derechos:
- “Más mujeres, más democracia”: impulso a mayor participación y cero tolerancia a la violencia contra las mujeres en política.
- Estrategias para fortalecer el acceso a justicia sexual y reproductiva.
- Acompañamiento en movilidad humana y gestión de fronteras.
- Promoción de vidas libres de violencias.
- Articulación entre mujeres, paz y medio ambiente como eje emergente.
Mujeres liderando cooperación internacional en Colombia
En el país, el liderazgo femenino en espacios multilaterales y de cooperación también se expresa en roles de alto nivel: mujeres en cargos de gobierno —como la Ministra de Relaciones Exteriores y la dirección de APC-Colombia—, además de embajadoras, representantes del Sistema ONU y directoras de organizaciones de cooperación internacional que contribuyen a diseñar e implementar agendas por la igualdad.
Para la Mesa, el objetivo es claro: un multilateralismo más inclusivo y con perspectiva de género como estándar, no como excepción.
“Estas acciones demuestran que cuando se cuenta con una diplomacia participativa y que incluye las voces de las mujeres es una diplomacia que contribuye al desarrollo de los Estados”, señaló María Inés Salamanca Vidak, representante país a.i. de ONU Mujeres en Colombia y parte del Secretariado de la MGCI.
Lo que está en juego
La MGCI insiste en una idea central: la cooperación internacional debe ser feminista, interseccional y transformadora, porque cuando las mujeres participan y lideran, las agendas ganan legitimidad, llegan con más fuerza a los territorios y se sostienen en el tiempo.















