En el Foro Economía y Negocios 2025, Laura Roa Zeidán, presidenta del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), detalló cómo una banca pública moderna puede unir tecnología, inclusión y sostenibilidad para escalar resultados: duplicar desembolsos, ampliar cobertura y habilitar soluciones de vivienda para miles de familias en todo el país. Aquí te va el mapa de ideas y su alcance.
Qué está cambiando en el FNA
- Score propio con enfoque social: Más allá de la actualización de sistemas, el FNA desarrolló un modelo de riesgo que integra variables socioeconómicas y patrones de ingreso formales e informales. Esto abre la puerta a segmentos que la banca tradicional suele excluir.
- Sostenibilidad con incentivos: Lanzó una línea de crédito constructor que premia proyectos con certificaciones ambientales (Casa Colombia, LEED), promoviendo ahorros en energía y agua y posicionando al FNA en financiación verde.
- Escalamiento con tecnología: La entidad pasó de desembolsar 1 a más de 2 billones de pesos anuales, atendiendo a más de 20.000 familias y ubicándose como el cuarto banco hipotecario del país. Ciberseguridad y analítica fortalecen la administración de cesantías y el perfilamiento de clientes.
- Cobertura territorial efectiva: Mediante articulación con gobiernos locales y gremios, el FNA financia proyectos en municipios históricamente excluidos —de Tumaco a Barrancas—, habilitando acceso para trabajadores con ingresos no convencionales.
La propuesta que rompe barreras
- Financiamiento del 100% del valor de la vivienda: Eliminar la cuota inicial busca derribar el principal obstáculo para miles de hogares. El sustento técnico: mejores indicadores de pago en rangos de 0 a 2 salarios mínimos, con productos calibrados a capacidad de ingreso y acompañamiento educativo.
Retos estratégicos por delante
- Calidad de datos y trazabilidad: Mantener integridad y actualización de información para que el score inclusivo no pierda precisión al escalar.
- Educación financiera continua: Convertir acceso en sostenibilidad de largo plazo exige programas robustos, asesoría en puntos físicos (72 sedes) y herramientas digitales de seguimiento.
- Gestión del riesgo en inclusión: Integrar ingresos informales implica modelos antifraude, verificación alternativa y seguros que protejan al deudor y a la entidad.
- Capilaridad y alianzas locales: Profundizar convenios con alcaldías, cajas de compensación, cooperativas y constructoras regionales para sostener la cobertura en territorios apartados.
- Vivienda sostenible y asequible: Alinear incentivos verdes con costos finales para que eficiencia energética no encarezca la cuota de los hogares de bajos ingresos.
- Experiencia omnicanal: Migrar trámites críticos a flujos digitales sencillos, con soporte humano para tramos complejos (origen de la información e inicio originación, escrituración, posventa).
Impacto esperado en el ecosistema
- Inclusión financiera tangible: Más familias con historial crediticio formal, acceso a vivienda y educación financiera; menor dependencia del gota a gota.
- Dinámica regional: Proyectos habilitados en municipios periféricos generan empleo, formalización y encadenamientos con proveedores locales.
- Competencia saludable: La banca privada se ve empujada a ajustar sus modelos de riesgo y producto para atender ingresos no tradicionales.
- Agenda verde en construcción: Incentivos del FNA aceleran la adopción de estándares ambientales en proyectos de vivienda social.
Claves prácticas que dejó el foro
- Tecnología con propósito: El valor no está en la app, sino en entender al usuario y rediseñar el producto desde su realidad de ingresos y gasto.
- Datos + cercanía: Modelos analíticos se vuelven potentes cuando se combinan con presencia territorial y asesoría humana.
- Inclusión no es concesión: Es gestión de riesgo bien diseñada; perfilar mejor permite ampliar acceso sin sacrificar sostenibilidad financiera.
- Alianzas como palanca: La articulación con territorios y gremios multiplica impacto y reduce fricción operativa.
Recomendación Empresarial
La tesis es directa: digitalización, sostenibilidad e inclusión no son líneas paralelas; bien integradas, se convierten en un motor de crecimiento para el país y en una vía concreta para que miles de familias accedan a vivienda digna. El FNA muestra que la banca pública puede competir con enfoque social, rigor técnico y resultados medibles.















