En noviembre, la inflación anual en Colombia presentó una leve desaceleración al ubicarse en 5,3%, tras cuatro meses consecutivos de alzas. Aunque el dato representa una mejora frente al 5,51% registrado en octubre, los desafíos para alcanzar la meta del 3% fijada por el Banco de la República persisten, en un contexto de incertidumbre económica y fiscal.
Un respiro en medio de la presión inflacionaria
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de apenas 0,07% en noviembre, un comportamiento impulsado por las divisiones de Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, además de Restaurantes y hoteles. Sin embargo, las divisiones de Salud (0,71%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,44%) registraron los mayores incrementos del mes.
Por otro lado, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas presentó una caída del -0,72%, destacándose las reducciones en los precios de productos como la zanahoria (-21,04%), el tomate (-16,93%) y la cebolla (-9,83%). No obstante, algunos alimentos, como las papas (4,18%) y los bananos (3,43%), mostraron incrementos notables, reflejando la volatilidad en este sector.
El panorama anual y acumulado
La inflación anualizada de 5,3% en noviembre es 0,10 puntos porcentuales superior a la registrada en el mismo mes de 2024 (5,2%). Además, el acumulado del año hasta noviembre se ubicó en 4,82%, impulsado principalmente por los costos de Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, así como por Alimentos y bebidas no alcohólicas.
En cuanto a la educación, esta división mostró la mayor variación acumulada del año, con un incremento de 7,36%. Dentro de este segmento, los mayores aumentos se dieron en educación secundaria (8,76%), educación preescolar y básica primaria (8,68%) y cursos de educación no formal (6,46%).
El contexto: credibilidad fiscal y monetaria en la cuerda floja
A pesar de la ligera reducción en la inflación anual, las perspectivas a mediano plazo generan preocupación. Durante el Foro Corfi de Perspectivas Económicas, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, advirtió sobre un “deterioro significativo” en la dinámica inflacionaria y la credibilidad fiscal del país.
Villar destacó que, aunque se esperaba una rápida convergencia hacia la meta del 3% para finales de 2024, este escenario no se cumplió. En cambio, la inflación se estabilizó alrededor del 5,5%, y las proyecciones del mercado apuntan a que el indicador se mantendrá en 5,1%-5,3% durante 2025 y descenderá a 4,4% en 2026, lo que significaría seis años consecutivos sin alcanzar la meta del Banco de la República. Este incumplimiento prolongado pone en entredicho la efectividad de la política monetaria y la confianza de los mercados.
Factores detrás de la inflación y su impacto
Según Villar, el aumento del déficit fiscal y el endeudamiento público han contribuido al actual panorama inflacionario. Aunque el peso colombiano se ha apreciado cerca de un 15 % en lo que va de 2025, en parte por la debilidad del dólar en los mercados globales, este fenómeno no ha sido suficiente para contrarrestar las presiones internas.
A nivel internacional, Colombia sigue enfrentando un “dudoso honor”: ser el segundo país con la inflación más alta de la OCDE, solo detrás de Turquía. Este contexto global pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las políticas fiscales y monetarias para evitar un mayor deterioro de la credibilidad económica del país.
Retos y oportunidades para 2026
El 2026 será un año decisivo para Colombia en términos económicos. Por un lado, el país deberá enfrentar los desafíos de estabilizar la inflación, reducir el déficit fiscal y recuperar la confianza en su política monetaria. Por otro, el contexto global, marcado por una posible recuperación económica en mercados clave como Estados Unidos y China, podría ofrecer oportunidades para el crecimiento.
Para los consumidores, la inflación sigue siendo un desafío, especialmente en sectores como la educación, que registró un aumento significativo en los costos durante el 2025. Sin embargo, la disminución de precios en alimentos básicos como la zanahoria y el tomate en noviembre podría aliviar en parte la presión sobre los hogares colombianos.
Reflexión: un camino por recorrer
La ligera reducción de la inflación en noviembre es un paso en la dirección correcta, pero no es suficiente para cantar victoria. Colombia enfrenta un complejo panorama económico que requiere medidas coordinadas entre las autoridades fiscales y monetarias, así como un esfuerzo sostenido para recuperar la credibilidad y alcanzar la meta inflacionaria del 3 %.
La clave para 2026 estará en encontrar un equilibrio entre el control de la inflación, la estabilidad fiscal y el crecimiento económico. Aunque los datos recientes ofrecen un respiro, todavía hay un largo camino por recorrer para garantizar un entorno económico más estable y predecible. La disciplina y la coherencia en las políticas serán fundamentales para superar este desafío y construir un futuro económico más sólido para el país.















